LAS ÚLTIMAS PALABRAS DE PADMASAMBHAVA

Erik Pema Kunsang

17/04/2022

Las últimas palabras de Padmasambhava

Por Erik Pema Kunsang

 

Mientras paseaba por la calle principal en Shigatse, hogar de los Panchen Lamas, en 1987, vi algunas personas y casi ningún automóvil. Unos meses antes, el Tíbet acababa de abrir sus puertas a los “mochileros” y viajeros extranjeros. De pie sobre el pavimento, mientras veía detenidamente los objetos dispuestos en las mesas del mercado, mis ojos de pronto se posaron en un pequeño texto impreso en un pergamino hecho a mano, a manera del estilo antiguo de impresión de tinta con planchas de madera. Es un descubrimiento de varios cientos de años atrás; su título en tibetano se podría traducir como La esencia refinada de las instrucciones orales. Contiene las últimas palabras de Padmasambhava justo antes de dejar Tíbet; el maestro tan amado y admirado en todo el Himalaya y ahora alrededor de todo el mundo al ser el maestro principal del budismo Vajrayana. Mi respiración se detuvo y mi corazón dio un salto. Las palabras son como escucharlo hablarte en persona. Compré dos copias sin pensarlo dos veces.

Homenaje al maestro.

Yeshe Tsogyal de Kharchen sirvió al nirmanakaya Orgyen Padmakara desde su octavo año, siguiéndolo como una sombra sigue al cuerpo. Cuando el maestro estaba a punto de dejar el Tíbet para dirigirse a la tierra de los rakshas, yo, la Dama de Kharchen, tras ofrecer un mandala de oro y turquesas y una ofrenda tántrica de tsok, una rueda de acumulación, imploré:

¡Gran maestro! Te vas para domar a los rakshas. Yo me quedo aquí en Tíbet. Aunque te he servido durante largo tiempo, maestro, esta vieja mujer no tiene confianza en torno al momento de la muerte. Te suplico que por favor me des una instrucción que contenga todas las enseñanzas en una, que sea concisa y fácil de poner en práctica.

El Mahaguru respondió: Mujer devota, de mente fiel y virtuosa, escúchame. Aunque existen varios y profundos puntos clave del cuerpo, descansa cómodamente, libre y relajada. Todo está incluido simplemente en eso. Aunque existen varios puntos clave del habla, tales como el control de la respiración y la recitación de mantras, deja de hablar y permanece como si fueses muda. Todo está incluido simplemente en eso. Aunque existen varios puntos clave de la mente, tales como concentrarse, relajarse, proyectar, disolver y enfocarse en el interior, todo está incluido en simplemente dejar a la mente descansar en su estado natural, libre y fácil, sin fabricaciones. Pero la mente no se queda quieta en ese estado.

Si te preguntas ¿la mente no es nada? Aun titila y se proyecta, como bruma al calor del sol. Si te preguntas ¿la mente es algo? No tiene color ni forma para identificarla, pero está completamente vacía y está despierta por completo. Esa es la naturaleza de tu mente. Una vez que se reconoce como tal y uno logra certeza en ello, esa es la visión. Permanecer sin distracciones en el estado de quietud, sin fabricaciones ni fijaciones, es la meditación. En ese estado, liberarse del aferramiento o apego, de aceptar o rechazar, de esperanza o temor hacia cualquiera de las experiencias de los seis sentidos; eso es la conducta.

Si surge en ti cualquier duda o vacilación, invoca mentalmente a tu maestro y pídele ayuda. No permanezcas en lugares de personas comunes, practica en retiro. Renuncia a tu aferramiento a lo que sea que estés más apegado, así como a aquella persona con la que tienes el vínculo más estrecho en esta vida y practica. De esta manera, aunque tu cuerpo mantenga una forma ordinaria, tu mente será igual a la de los buddhas.

Cuando llegue el momento de la muerte, debes practicar de la siguiente manera: Cuando el elemento tierra se disuelva en el elemento agua, el cuerpo se hace pesado y no se puede sostener por sí mismo. Cuando el elemento agua se disuelve en el elemento fuego, la boca y la nariz se secan. Cuando el elemento fuego se disuelve en el elemento viento, el calor del cuerpo desaparece. Cuando el elemento viento se disuelve en la conciencia, no puedes hacer nada más que exhalar con un estertor e inhalar con dificultad. Después sientes como si fueras aplastado por una enorme montaña, estuvieras atrapado en la oscuridad, o como si cayeras en la expansión del espacio. Todas estas experiencias se acompañan del sonido de truenos y zumbidos. La totalidad del espacio tiene un resplandor vívido, como un brocado extendido.

Ahora, dentro de una bóveda de luces de arcoíris, las formas naturales de tu mente, las deidades pacíficas, furiosas, semi-furiosas y las que tienen varias cabezas empiezan a llenar el espacio. Algunas blanden armas y exclaman: “¡Golpea! ¡golpea!” “¡Mata! ¡mata!” “¡Hung! ¡hung!” “¡Phe! ¡phe!”, y otros sonidos feroces. Hay una luz que se asemeja a cien mil soles brillando al mismo tiempo. En este momento, tu deidad innata te recordará que debes mantener la atención consciente; te dirá: “¡No te distraigas! ¡No te distraigas!” Por otro lado, tu demonio innato perturbará todas tus experiencias, las hará colapsar; emitirá sonidos agudos y feroces y te confundirá.

En ese momento, debes saber que la sensación de ser aplastado no es porque una montaña te aplaste; son tus elementos que se disuelven. ¡No sientas temor por ello! La sensación de estar atrapado en la oscuridad no es una oscuridad; son tus cinco facultades sensoriales que se disuelven. La sensación de caer en la expansión del espacio no es porque caigas; es tu mente que ya no tiene apoyo porque tu cuerpo y tu mente se han separado y ha cesado tu respiración.

Todas las experiencias de luces de arcoíris son expresiones naturales de tu mente. Las formas pacíficas y furiosas son las formas naturales de tu mente. Todos los sonidos son tus propios sonidos. Todas las luces son tus propias luces. No tengas duda alguna de ello. La duda te arroja de nuevo al samsara. Ten la firme determinación de que todo esto es una mera auto-expresión, y con ello, permanece totalmente consciente y despierta en el vacío luminoso, simplemente en ello lograrás los tres kayas y despertarás a la iluminación. Aun si alguien te lanzara al samsara, no irías ahí.

La deidad innata significa estar atento y sin distracciones, lo que detiene tu pensar ahora mismo. Desde este momento, lo más importante es abandonar toda esperanza y temor, todo aferramiento y fijación hacia los objetos de tus seis facultades sensoriales, así como a la fascinación, el gozo y la tristeza. Si ahora mismo ya has logrado estabilidad en ello, serás capaz de reestablecerte en tu estado natural durante el bardo y despertar a la iluminación.

El punto crucial es, por lo tanto, mantener tu práctica sin distracciones desde este mismo instante y en adelante.

El demonio innato es tu actual tendencia a la ignorancia, tu duda y vacilación. Sin importar qué fenómenos atemorizantes aparezcan en ese momento, tales como sonidos, colores y luces; no te fascines con ellos, no dudes y no temas. Dejarte caer en la duda, solo por un instante, hará que vagues en el samsara, así que debes lograr una completa estabilidad.

Lo siguiente es que puedes experimentar la entrada a una matriz en la forma de palacios celestiales. No te sientas atraída hacia ellos. ¡Asegúrate de ello! ¡Mantente libre de esperanza y temor! Te aseguro que, sin lugar a dudas, te iluminarás sin tener que asumir más renacimientos. Cuando esto ocurra, no es que te ayude un buddha; se debe a que tu conciencia está primordialmente iluminada. No es que un infierno pueda dañarte, es que la fijación se erradica de forma natural y el temor al samsara y la esperanza del nirvana se cortan de raíz. La iluminación se puede comparar con limpiar el agua de sedimentos; lustrar oro eliminando sus impurezas; o el cielo despejado, sin nubes.

Cuando has actualizado el dharmakaya —que es como el espacio— para beneficio propio, lograrás el bienestar de los seres sintientes que existen dondequiera que haya espacio. Cuando logres el sambhogakaya y el nirmanakaya en beneficio de los demás, beneficiarás a los seres sintientes en todos sitios en donde tu mente concibe fenómenos.

Si se da esta instrucción tres veces incluso a quien haya cometido una grave transgresión, como aquel que ha matado a sus propios padre y madre, éste no caerá en el samsara aun si se le arroja a él. No hay duda alguna de lograr la iluminación. Aun si cuentas con muchas otras profundas enseñanzas, sin una instrucción como esta, estarás lejos de iluminarte. Dado que no sabes dónde estarás después, practica esto con perseverancia.

Debes dar esta instrucción a receptores con gran fe y diligencia y que sean inteligentes, que siempre recuerden a su maestro, que tengan confianza en las instrucciones orales, que se esfuercen en la práctica, que tengan una mente estable y sean capaces de renunciar a las preocupaciones de esta vida. Dales esta enseñanza con el sello de confianza del maestro, el sello de secrecía del yidam y el sello de confianza de la dakini.

Aunque yo, Padmakara, he seguido a muchos maestros a lo largo de mil ochocientos años, he solicitado instrucciones, recibido enseñanzas, estudiado y enseñado, meditado y practicado, no he encontrado ninguna enseñanza más profunda que ésta. Ahora me voy a domar a los rakshas. Tú debes practicar de esta manera. Yeshe Tsogyal, tú te iluminarás en los reinos celestiales, por lo tanto, persevera en esta instrucción.

Una vez dicho esto, el preciado maestro montó los rayos del sol y se alejó a la tierra de los rakshas. Después de ello, Yeshe Tsogyal logró la liberación. Se comprometió con esta enseñanza, a escribirla y esconderla como un profundo tesoro. Hizo la siguiente aspiración: En el futuro, que se le otorgue a Guru Dorje Lingpa. Que pueda entonces beneficiar a muchos seres.

Con esto concluye la Sagrada Instrucción Esencial Refinada, la respuesta a preguntas sobre la liberación de uno mismo al momento de la muerte y en el bardo. Samaya, sello, sello, sello.

Erik Pema Kunsang tradujo este texto del tertön Dorje Lingpa de acuerdo con las preciadas instrucciones orales de Tulku Urgyen Rinpoche y su heredero de Dharma, Chokyi Nyima Rinpoche. Está incluida en el libro Dakini Teachings de Rangjung Yeshe Publications.

 

Créditos

Traducción al castellano por el Equipo de Traducción de la Asociación Bodhicitta Escola de l’Ésser en abril de 2022, con la intención de hacer estas preciadas enseñanzas accesibles a lectores hispanohablantes. La traducción se realizó con base en el original en inglés
The Final Words of Padmasambhava de Erik Pema Kunsang, publicado en http://levekunst.com/the-final-words-of-padmasambhava/

 

Este mantra de veintiséis sílabas pertenece al Tantra raíz  de Mañjuśrī .
Cuando se coloca dentro de algún texto, previene que la persona que pise
o pase por encima de este texto, acumule  karma negativo.